La 1ª vez que recuerdo haber llorado de risa fue con una peli muda de Harold Lloyd y gracias a mi padre.

Cuando siendo niño TVE emitía alguno de sus cortometrajes mudos, mi padre se entretenía poniendo las voces de los personajes que iban apareciendo. Lo hacía tan bien que recuerdo troncharme y patalear en el sillón cuando mis piernas aún no tocaban el suelo.

Tal vez, solo tal vez, mi vocación para hacer comedia naciese de aquellos entrañables momentos. 😊