Estreno de “¡Zasca!”

Este pasado domingo 18 a las 20:00 h. he estrenado “¡Zasca!” en el teatro Llantiol. Una primera función con la que no he terminado contento porque ha evidenciado que aún hay mucho por mejorar y pulir en todos los aspectos. Y confieso que no me lo esperaba, porque la reacción del público durante el preestreno el pasado julio fue tan buena que no aventuraba la acogida tan poco calurosa que ha tenido hoy el monólogo entre los asistentes. Podría volver a contar el mismo texto la semana que viene para tener sensaciones de otro público distinto pero he decidido cancelar la función del próximo sábado y meterme ya manos a la obra. Todo ello con el objetivo de mejorar en estos día el guión y abordar la 2ª función con mejoras. Si todo va según lo previsto será el sábado 1 de octubre a las 21:00 h.

Sep19

“Soltero Desquiciado…” vuelve al Llantiol

Hay veces que las cosas no salen justo como esperas. El mes pasado os anunciaba con júbilo que “SOLTERO DESQUICIADO BUSCA” se trasladaba a una sala más grande este mes. No ha podido ser. ¿Qué ha pasado? Zoopa (mi productora) se encontró que el teatro al que íbamos no nos ofrecía una manera de trabajar fiable ni transparente como necesitábamos. Tampoco quiso negociar los términos. Decidimos pues dar un paso atrás y comenzar a buscar otra sala de cara a 2017 que nos garantice hacer las cosas bien desde el inicio. El espectáculo pues regresa al Llantiol mientras tanto y podréis volver a verlo este mismo mes.

Sep14

Retraso

Parece que mi proyecto de empezar el 16 de septiembre en el Eixample con “Soltero Desquiciado Busca” ha sufrido un pequeño revés. La productora y el teatro no terminan de llegar a un acuerdo en cuanto a la gestión del espectáculo y todo apunta a que no podremos empezar en la fecha prevista.

Sep02

Ago27

La primera vez que lloré de risa

La 1ª vez que recuerdo haber llorado de risa fue con Harold Lloyd gracias a mi padre. Cuando siendo niño TVE emitía alguno de sus cortometrajes mudos, mi padre ponía las voces de los personajes que iban apareciendo. Lo hacía tan bien que recuerdo troncharme y patalear en el sillón cuando mis piernas aún no tocaban el suelo. Tal vez (solo tal vez) mi vocación para hacer comedia naciese de aquellos entrañables momentos.

Ago10